Trabajadores esenciales discuten el marco para una recuperación justa de la COVID-19

Antes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Cumbre “Essential for Recovery” reúne grupos que representan a millones de trabajadores de todo el mundo en las economías formal e informal.

Sophia Bush, Martin Sheen, y Yalitza Aparicio Martínez, se unen al director de la OIT, Guy Ryder, Brid Gould de Sodexo, Saadia Zahidi del Foro Económico Mundial y Sharan Burrow de la CSI en el escenario con trabajadores.

INTERNACIONAL: Desde el 8 hasta el 10 de septiembre, trabajadores esenciales de América del Norte, América del Sur, Europa, África y Asia se reunirán con dirigentes empresariales y gubernamentales de todo el mundo para discutir un marco para una recuperación económica justa de la pandemia de la COVID-19. Es la primera reunión mundial de trabajadores esenciales. Días antes de que representantes mundiales se reúnan para la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Cumbre “Essential for Recovery” centrará las demandas de cuidadores y del 61 % de las personas en todo el mundo que trabajan en la economía informal, incluidos los trabajadores domésticos, los trabajadores agrícolas, los vendedores ambulantes y las personas que trabajan en su domicilio.

A pesar de las disparidades atroces y potencialmente mortales expuestas por la pandemia de la COVID-19, trabajadores de todo el mundo continúan luchando por sus derechos en el lugar de trabajo: hay demasiados trabajadores que continúan soportando acceso limitado a la atención médica, falta de protección social, condiciones laborales peligrosas que incluyen exposición a la COVID-19 acoso y violencia frecuentes durante el trabajo. En conversaciones con influencers culturales como Sophia Bush, Martin Sheen y Yalitza Aparicio Martínez; y con dirigentes poderosos de movimientos obreros como Ai-jen Poo en los EE. UU., Myrtle Witbooi en Sudáfrica y Carmen Britez en la Argentina, trabajadores esenciales discutirán la necesidad de un contrato social ambicioso que coloque el bienestar de los trabajadores en el centro del gasto público y del comportamiento empresarial, en lugar de intervenciones parciales o medidas de austeridad similares a las que siguieron al colapso de los mercados financieros en 2008.

QUIÉNES

  • Trabajadores domésticos, trabajadores agrícolas, vendedores ambulantes, cuidadores y personas que trabajan en su domicilio de América del Norte, América del Sur, Europa, África, Asia y las islas del Pacífico, incluidos dirigentes poderosos de movimientos obreros como Ai-jen Poo en los EE. UU., Carmen Britez en la Argentina, Norma Palacios Trabamala en México, Rose Omamo en Kenia, Maria do Carmo en Brasil, Myrtle Witbooi en Sudáfrica y Sharan Burrow de la CSI (Confederación Sindical Internacional).
  • Dirigentes empresariales y gubernamentales de todo el mundo, incluido Guy Ryder (director de la OIT [Organización Internacional del Trabajo]), Brid Gould (Sodexo), Saadia Zahidi (Foro Económico Mundial).
  • Artistas, músicos y celebridades, incluida la anfitriona Sophia Bush, Martin Sheen, Yalitza Aparicio Martínez, Sinkane, y Bambadjan Bamba

QUÉ

Cumbre “Essential for Recovery”: Una cumbre de tres días que eleva las voces de trabajadores esenciales en todo el mundo, destaca sus experiencias durante la pandemia y presenta su visión para una recuperación económica justa, en una conversación con formuladores de políticas, dirigentes empresariales e influentes culturales. Puede encontrar el programa completo con los oradores en el sitio web aquí.

CUÁNDO

Del miércoles 8 de septiembre de 2021 al viernes 10 de septiembre de 2021, transmitido a la misma hora todos los días.

Horarios de transmisión en vivo (encuentre los horarios de retransmisión aquí):

  • 8:00 – Ciudad de México, Bogotá (CDT)
  • 9:00 – Ciudad de Nueva York (EDT)
  • 10:00 – Buenos Aires (ART)
  • 14:00 – Londres (BST)
  • 15:00 – París, Bruselas, Berlín (CET)
  • 15:00 – Johannesburgo (SAST)
  • 16:00 – Ammán, Beirut (EEST)
  • 18:30 – Delhi (IST)
  • 21:00 – Manila (PHT)

CONFIRME SU ASISTENCIA

MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Siga este enlace para registrarse en el evento.

Sophia Bush, una destacada actriz y activista social estadounidense que trabaja para proteger y promover los derechos de las mujeres y niñas a nivel mundial, será la anfitriona del evento.

“Los trabajadores esenciales merecen más que nuestros elogios. Merecen nuestra acción. Nos han cuidado, y se han asegurado de que otros sean alimentados y cuidados, con un gran riesgo y un gran costo para sus vidas, y ahora los dirigentes mundiales deben tomar medidas para asegurarse de que no solo los privilegiados o los bien conectados puedan recuperarse.

Me enorgullece ser parte de este evento que reúne a líderes visionarios de todo el mundo para defender de manera indiscutible una recuperación económica que satisfaga las necesidades de todas las personas, sin importar quiénes sean, dónde vivan y qué tipo de trabajo hagan”, dijo Bush.

Los trabajadores domésticos, los trabajadores agrícolas, los vendedores ambulantes, los cuidadores y las personas que trabajan en su domicilio han sufrido una enorme pérdida de ingresos desde que comenzó la pandemia a principios de 2020, lo que agravó una situación ya difícil para los trabajadores que no tienen riqueza acumulada y tienen acceso limitado a los alimentos si no pueden trabajar. Myrtle Witbooi, una pionera internacional en el avance de los derechos de los trabajadores domésticos, vio esto de primera mano en Sudáfrica.

“No podemos recuperarnos por completo o reconstruir un mundo mejor si no protegemos de manera urgente y eficaz a todas las personas, incluidas aquellas que trabajan en la economía informal y que constituyen el 61 % de la fuerza laboral mundial. En Sudáfrica, este año los trabajadores domésticos han obtenido una victoria histórica. Ahora estamos cubiertos por COIDA, el derecho de compensación cuando un trabajador se lesiona o se enferma mientras está en el trabajo. Esto es especialmente importante, ya que los trabajadores esenciales están al frente de la pandemia, pero rara vez tienen protecciones similares”, dijo Myrtle Witbooi, ex trabajadora doméstica y actual presidenta de la Federación Internacional de Trabajadores del Hogar. “Una fuerte recuperación para los trabajadores domésticos, los vendedores ambulantes, los trabajadores agrícolas y otros trabajadores de la economía informal será el eje de una fuerte recuperación económica mundial. En la Cumbre ‘Essential for Recovery’, trabajadores de todo el mundo se unirán para hacer un llamado urgente a gobiernos nacionales y a organizaciones internacionales para abordar nuestras demandas de mejores ingresos y de protección social, para que podamos superar esta crisis y también construir un futuro mejor para nosotros”.

Los trabajadores conversarán con ejecutivos empresariales, influencers culturales y dirigentes de organizaciones internacionales, incluida la OIT, un organismo de las Naciones Unidas que establece normas laborales internacionales. Trabajadores de todo el mundo han dado forma a C189 y a C190, estándares laborales internacionales aprobados en los convenios de la OIT para abordar las condiciones laborales de los trabajadores domésticos y para abordar la violencia y el acoso en los lugares de trabajo.

“Las personas en el mundo del trabajo están haciendo sacrificios extraordinarios para hacer frente a la pandemia de la COVID-19, pero nunca debemos sacrificar nuestros valores de justicia social, nuestros derechos fundamentales en el trabajo o nuestra determinación de construir una recuperación centrada en el ser humano y que sea inclusiva, sostenible y resiliente. Reconstruir mejor significa tomar decisiones políticas concertadas y coherentes para generar empleos decentes, extender la protección social, proteger los derechos de los trabajadores, y utilizar el diálogo social en cada oportunidad que tengamos”, dijo Guy Ryder, presidente de la OIT, quien participará en el tercer día de la cumbre.

SOMOS “ESENCIALES PARA LA RECUPERACIÓN”

Trabajadores domésticos, trabajadores agrícolas, vendedores ambulantes, cuidadores y personas que trabajan en su domicilio de todo el mundo articularán su visión para una recuperación justa de la COVID-19:

“Organizarse internacionalmente durante la pandemia ha sido un proceso de aprendizaje. Tuvimos que aprender a usar las nuevas tecnologías para organizarnos en teléfonos inteligentes y en computadoras portátiles mientras usamos Internet, todo lo cual adquirimos personalmente a pesar de estos tiempos difíciles. Además, los problemas de conectividad a Internet pueden interferir con las transmisiones en vivo y con las reuniones en curso. Los que trabajan en su domicilio están tratando de vender sus productos en línea, ya que el aspecto de marketing fue el más afectado durante la pandemia. Las personas que trabajan en su domicilio requieren más desarrollo de capacidades y más conocimientos de marketing en línea para agregar valor a sus productos y llegar a los clientes”, dijo Jemimah Nyakongo, miembro del Comité de Trabajo de HomeNet International de HomeNet Kenia.

“Para los trabajadores domésticos, la línea divisoria entre el trabajo y la vida a menudo es borrosa. Nuestro trabajo permite que otros sectores de la economía mundial se mantengan a flote, pero sin las protecciones sociales adecuadas, apenas estamos sobreviviendo. Una recuperación justa debe poner en marcha protecciones contra la violencia y el acoso, y el acceso a ayuda financiera para todos los trabajadores, especialmente, los cuidadores que han sido subvalorados o pasados por alto”, dijo Novelita V. Palisoc de la Federación Internacional de Trabajadores del Hogar, miembro de UNITED (United Domestic Workers of the Philippines, Unión de Trabajadores Domésticos de Filipinas).

“Los trabajadores de la economía informal casi no tenían derechos y disponían de pocas protecciones sociales en tiempos normales. Durante toda la pandemia, libramos una batalla cuesta arriba aún mayor por el reconocimiento y la supervivencia. Hay cantidades limitadas de vacunas, y la atención médica no es accesible para la mayoría de nosotros. Estamos levantando una voz colectiva para priorizar la salud y la dignidad de los trabajadores esenciales de todo el mundo, para que juntos podamos trazar un camino justo hacia la recuperación”, dijo Shawna Bader-Blau, directora ejecutiva del Centro de Solidaridad y defensora de medios de vida seguros, dignos y para el apoyo familiar.

“La pandemia ha desplazado a muchos vendedores ambulantes que han sido expulsados de los espacios públicos de trabajo en las principales ciudades. Debemos encontrar lugares de trabajo alternativos para poder seguir ganándonos el sustento. Ahora que la economía se está abriendo lentamente, todavía no se tienen en cuenta a los vendedores ambulantes y del mercado en los planes de recuperación económica. Necesitamos capital para reanudar nuestros negocios y seguir vendiendo productos esenciales que se utilizan a diario en los hogares de todo el mundo. Somos trabajadores esenciales y somos esenciales para la recuperación”, dijo Mwijuka Jesca, vendedora ambulante y secretaria general adjunta de UMAEU (Uganda Markets and Allied Employees Union, Sindicato de Empleados Aliados y Mercados de Uganda), entidad afiliada a StreetNet International.

“El virus es un desastre natural, pero el trágico costo para los trabajadores esenciales, los cuidadores, ha sido una catástrofe provocada por el hombre. La buena noticia es que conocemos los pasos que debemos tomar para que el trabajo sea más seguro. Los trabajadores de primera línea como los de los hogares de ancianos necesitan EPP (equipo de protección personal), licencia por enfermedad, comités de seguridad y la oportunidad de negociar colectivamente. Sin estas protecciones básicas, la capacidad del mundo para recuperarse de las crisis y mantener a todos a salvo se verá comprometida”, dijo Christy Hoffman, secretaria general de UNI Global Union, que representa a más de 20 millones de trabajadores de más de 150 países diferentes.

“Cuando llegó la COVID-19, trabajadores en todo el mundo cuidaron a los enfermos, pusieron comida en nuestras mesas y mantuvieron la economía en movimiento. A pesar de todo eso, los trabajadores han experimentado más explotación y cada vez mayor vigilancia, bloqueo e intimidación de los sindicatos, e incluso violencia y asesinatos. Se necesitará un nuevo contrato social para reconstruir la confianza que ha sido destrozada por gobiernos represivos y por empresas abusivas mientras miramos hacia la recuperación y hacia la construcción de economías sostenibles”, dijo Sharan Burrow, secretaria general de la CSI, que representa a 200 millones de trabajadores en 163 países y territorios con 331 filiales nacionales.

“Millones de trabajadores de la economía informal vieron cómo sus ingresos se desplomaban durante la pandemia, y la ayuda del Gobierno a menudo era inadecuada , o no les llegaba en absoluto. Más que nunca, los trabajadores de la economía informal necesitan apoyo para recuperarse. Los Gobiernos nacionales deben proteger, no recortar, el gasto en protección social y en servicios públicos clave , como la salud y el cuidado infantil. Esto protegerá a los trabajadores y a sus familias de caer en una mayor pobreza, vulnerabilidad y exclusión”, dijo Sally Roever, coordinadora internacional en WIEGO (Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing, Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando).

MARCO PARA UNA RECUPERACIÓN JUSTA DE LA COVID-19

La Cumbre “Essential for Recovery” une a trabajadores en torno a cuatro temas clave: ingresos y condiciones laborales, lugares de trabajo saludables y seguros, protecciones sociales, y fin de la violencia y del acoso.

Aumentar los ingresos y mejorar las condiciones laborales

La COVID-19 solo exacerbó la vulnerabilidad y la explotación que millones de trabajadores mal pagados, precarios e informales, principalmente mujeres, trabajadores migrantes, minorías y otros grupos sujetos a discriminación, experimentan todos los días. Especialmente durante el último año, los trabajadores domésticos, los trabajadores agrícolas, los vendedores ambulantes, los cuidadores y las personas que trabajan en su domicilio fueron reconocidos como esenciales y aclamados como héroes, pero siguen estando entre los más subvalorados y desatendidos económicamente. Mientras tanto, los directores ejecutivos han obtenido ganancias récords durante la pandemia, y ocho de las diez personas más ricas del mundo se han enriquecido miles de millones de dólares durante el año pasado.

Este patrón siguió la respuesta a la crisis económica de 2008, cuando las drásticas medidas de austeridad hundieron aún más en la pobreza a los trabajadores de bajos ingresos. Los trabajadores esenciales tanto en la economía formal como en la economía informal están rechazando el historial fallido de austeridad a favor de inversiones que mejoren las condiciones laborales para todos. Eso incluye que los trabajadores tengan una voz en su lugar de trabajo a través de un sindicato o una organización de trabajadores para que puedan luchar y negociar colectivamente por medios de vida más seguros y por protección contra condiciones peligrosas, desde el acoso hasta las pandemias mundiales.

Estadísticas clave de la COVID-19:

  • El 52 % de los cuidadores en un estudio de 37 países dijeron que su salario no les permitía asegurar adecuadamente las necesidades básicas como vivienda, comida y transporte.
  • El 74 % de los trabajadores informales encuestados en 12 ciudades dijeron que se les impidió trabajar durante el período de restricciones más severas (abril de 2020), y aquellos que regresaron al trabajo solo estaban ganando, en promedio, el 55 % de sus ingresos antes de la pandemia de la COVID-19 para mediados de 2020.
  • En 2020, se perdió el 8,8 % de las horas de trabajo globales en relación con el cuarto trimestre de 2019, lo que equivale a 255 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. Las pérdidas de horas de trabajo en 2020 fueron aproximadamente cuatro veces mayores que durante la crisis financiera mundial en 2009.

Garantizar el derecho a un lugar de trabajo seguro y saludable

Los trabajadores esenciales enfrentan riesgos incomparables durante la pandemia de la COVID-19 e, independientemente de la industria o del estado, merecen una voz en el diseño y gobernanza de programas de seguridad y salud en el trabajo. Puesto que las corporaciones y los Gobiernos fallaron en entregar equipos esenciales y en prevenir enfermedades en el trabajo, representantes de la salud y la seguridad de los trabajadores elegidos democráticamente, o un comité de trabajadores que represente un lugar de trabajo o un grupo de trabajadores, deben convertirse en la norma de referencia.

Las iniciativas de seguridad lideradas por trabajadores y el reconocimiento de la COVID-19 como una enfermedad laboral brindarían a los trabajadores atención médica adecuada, protección contra el despido y compensación durante la recuperación. Hasta que las economías avanzadas asuman un papel más importante en la mitigación de la inequidad de las vacunas en todo el mundo, los Gobiernos deben proteger el apoyo a la salud y a la seguridad de los trabajadores en forma de instalaciones adecuadas de agua, saneamiento e higiene; infraestructura de trabajo básica; EPP; y pautas claras para los empleadores informales.

Además, la cobertura de los sistemas de salud laboral debe aplicarse a los trabajadores de la economía informal.

Estadísticas clave:

  • Casi un tercio de los cuidadores (31 %) no tenían acceso adecuado a EPP casi un año después de la pandemia. El trabajo de cuidados a largo plazo es uno de los trabajos más peligrosos del mundo..
  • Aproximadamente 2,3 millones de personas mueren cada año debido a enfermedades y accidentes en el lugar de trabajo, y la pandemia ha contribuido a esta terrible pérdida de vidas humanas. Muchos millones más han resultado lesionados o padecen enfermedades prolongadas a causa de su trabajo.
  • El 80 % de las personas que trabajan en su domicilio, los vendedores ambulantes y los recolectores de desechos encuestados se vieron obligados a comprar EPP ellos mismos.. Solo en Bangkok (45 %) y en Dakar (70 %) fueron los Gobiernos una fuente significativa de EPP.

Exigir protecciones sociales

Una recuperación económica justa después de la COVID-19 debe estabilizar y apoyar a los trabajadores domésticos esenciales, los trabajadores agrícolas, los vendedores ambulantes, los cuidadores y las personas que trabajan en su domicilio. Todos los trabajadores tienen una necesidad urgente de que los Gobiernos protejan y amplíen el acceso a protecciones sociales básicas como la atención médica, el cuidado infantil, los beneficios por discapacidad, las pensiones y la escolarización gratuita.

Las protecciones sociales deben trabajar junto con las protecciones laborales para proteger de la pobreza a los trabajadores tanto en la economía formal como en la economía informal, lo que incluye la licencia por enfermedad pagada universal para que los trabajadores no tengan que elegir entre ir a trabajar enfermos o perder su sustento. El Convenio de la OIT sobre el trabajo a domicilio también establece un estándar para el reconocimiento de las personas que trabajan en su domicilio, en todos los sectores y naciones, al exigir a las naciones participantes que adopten políticas que garanticen que los trabajadores reciban una compensación justa, puedan organizarse, disfruten de la protección de la maternidad y se beneficien de programas sociales como beneficios jubilatorios.

Estadísticas clave:

  • El 98 % de los trabajadores del mundo informan que no reciben pago por enfermedad, reemplazo de salario ni los beneficios sociales que necesitan para resistir los impactos de la COVID-19.
  • Todos los trabajadores se benefician de la protección social y la necesitan, pero los trabajadores de la economía informal tenían tres veces más probabilidades que los trabajadores de la economía formal de perder sus trabajos a causa de la pandemia. Carecen de protección social 4000 millones de personas en todo el mundo.
  • Las organizaciones basadas en miembros son la fuente principal de noticias de COVID- 19 para los trabajadores, y el 53 % de los trabajadores informales en 12 ciudades informaron haber recibido ayuda alimentaria a través de su organización basada en miembros.

Poner fin al acoso sexual y a la violencia en el trabajo

Para todos los trabajadores, especialmente las mujeres y los que pertenecen a grupos marginados, el acoso y la violencia son muy comunes. Con demasiada frecuencia, son abusados por funcionarios gubernamentales, la Policía, otros trabajadores, clientes, miembros de la familia e intereses poderosos que tienen el poder de controlar las condiciones laborales. Las políticas y la legislación diseñadas para proteger a los trabajadores de la violencia en el trabajo deben cubrir la diversa gama de lugares de trabajo, incluidos los hogares privados, las calles, los sitios de construcción y los mercados donde los 2000 millones de trabajadores informales del mundo se ganan la vida.

Los trabajadores, y especialmente, los trabajadores informales, a menudo carecen de acceso a los mecanismos de denuncia y recurso proporcionados por el Estado, o de los medios financieros para buscar recursos legales. Especialmente para las mujeres, los Gobiernos deben fortalecer los marcos regulatorios que amplíen el acceso de las mujeres a la justicia en casos de violencia física, sexual y psicológica. La ratificación e implementación del Convenio 190 sobre violencia y acoso, impulsado por mujeres, sería el primer paso, que la gran mayoría de países no han tomado hasta ahora.

Estadísticas clave:

  • El Convenio C190 de la OIT para la eliminación de la violencia en el mundo del trabajo solo ha sido ratificado por siete países.
  • El 2021 marca el décimo aniversario de la ratificación del C189 de la OIT, que establece condiciones de trabajo seguras y salarios justos para los trabajadores domésticos. Aun 10 años después, la mayoría de los países no han ratificado el C189, incluidos los EE. UU., Francia y el Reino Unido.
  • Lamayoría de los países aplican disposiciones sobre violencia y acoso relacionados con el trabajo solo a personas en una relación laboral. Las leyes laborales, de seguridad y salud en el trabajo, de no discriminación, y otras que abordan la violencia en el mundo del trabajo no se aplican a los trabajadores informales, en particular, a los autónomos.

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Acerca de “Essential For Recovery”:

La Cumbre “Essential For Recovery” está organizada por un colectivo mundial de trabajadores domésticos, cuidadores, vendedores ambulantes, trabajadores agrícolas, sindicatos, activistas, ONG y organizaciones filantrópicas de numerosos países de todo el mundo que se unen para apoyar a los trabajadores esenciales. El proyecto está dirigido por organizaciones laborales sin fines de lucro, incluida HomeNet International, la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar, la Confederación Sindical Internacional, el Centro de Solidaridad, StreetNet International, UNI Global Union y Mujeres en empleos informales: Globalizando y organizando, y con el apoyo de Open Society Foundations.